Historia

SOMOS UN COLEGIO DE SÓLIDAS RAÍCES Y LARGA TRAYECTORIA...

Esta es, a grandes rasgos, nuestra historia. Una historia que habla de profundas raíces, que sustentan nuestro crecimiento y nuestro vuelo.

En los 3 colegios del Sagrado Corazón en Chile, o en las 151 instituciones educativas en los 41 países en que está presente la Congregación del Sagrado Corazón, una ex alumna del colegio se conectará con este legado y encontrará siempre en todos el mismo espíritu y cálida acogida.

La historia de nuestro Colegio se remonta a 1779, cuando en el pequeño pueblito francés de Joigny, en la región viñatera de Borgoña, nació la que sería nuestra fundadora, y futura santa, Magdalena Sofía Barat.

Su infancia transcurrió de manera muy sencilla. Sin embargo, su educación, fue muy completa. Su hermano mayor Louis, futuro sacerdote jesuita, se encargó de ello. Por eso, cuando tuvo la edad suficiente, pudo convencer a sus padres de que la autorizaran a viajar junto a él a Paris para continuar allí con sus estudios. Eran los tiempos de la Revolución Francesa y la capital se veía devastada. Los hermanos Barat compartieron una modesta pensión y Magdalena Sofía tuvo que bordar para ayudar a pagarla.

Desde muy pequeña sintió la vocación de ser Carmelita, pero el Señor le tenía reservada otra misión.

Una tarde, su hermano le presentó a un sacerdote jesuita como él, el Padre Varin.  Él le propuso la fundación de una orden religiosa femenina, consagrada al Sagrado Corazón, y destinada a educar niñas, especialmente a las que habían quedado huérfanas durante la Revolución.

Fue así como el año 1800, en plena época napoleónica, nació una pequeña comunidad de cuatro jóvenes religiosas. Al principio se reunían en la misma pensión donde vivían los hermanos Barat, pero luego se trasladaron a la ciudad de Amiens. Allí Magdalena Sofía fue elegida superiora de la orden y del primer colegio. Con esto comenzó para ella una larga vida de austeridad y trabajo.

Viajera incansable, recorrió toda Francia y Europa fundando colegios. El turno de América llegó en 1818 cuando envió a Norteamérica a la futura santa, madre Filipina Duchessne. Más tarde vinieron las fundaciones de colegios en América del Sur y en otros continentes.

La Congregación llega, América del Norte (1818)

Santa Rosa Filipina Duchesne, la santa misionera de la Congregación, ingresó a ella en 1806 y desde su entrada forjó una profunda amistad con Santa Magdalena Sofía.

Desde su infancia soñó con ser misionera, al que tuvo que esperar con paciencia hasta 1818 cuando parte a Norteamérica. Su objetivo era expandir la comunidad del Sagrado Corazón en este continente. Fue en St. Charles, Missouri, donde se fundó la primera casa de la Sociedad del Sagrado Corazón fuera de Francia.

Fundó escuelas y abrió nuevas comunidades, trabajando con mucho celo en esta nueva misión. Sin embargo, mantuvo siempre en el fondo de su corazón el anhelo de ir a los nativos americanos. Finalmente, cuando Filipina tenía 72 años, logró llegar a una comunidad de indígenas, abriendo una escuela para los Potowatomies en Sugar Creek, Kansas. Aunque muchos pensaban que Filipina estaba demasiado enferma para iniciar esta nueva empresa, ella no cambió de opinión. No pudiendo aprender la lengua, dedicó por entero su vida a la oración por este nuevo pueblo que cautivaba su corazón.

Estuvo sólo un año entre los Potowatomies, pero su valor pionero no flaqueó. Sus largas horas de contemplación inspiraron a los indios el llamarla “Kwah-kah-kum-ad,” ("La mujer que siempre reza"). Su salud no pudo resistir el régimen de vida en el poblado. Volvió a St. Charles en julio de 1842, aunque su corazón valiente nunca perdió el vínculo con las misiones. Filipina murió en St. Charles, Missouri, el 18 de noviembre de 1852, a los 83 años.

Mater Admirabilis en las raíces de nuestro colegio en Santiago

El original es un fresco pintado por una joven que se preparaba para la vida religiosa en un muro del colegio y convento de Roma, Trinidad del Monte. Se la llamaba “La Virgen del Lirio”. Su Santidad el Papa Pío Nono  al  verla, se sorprendió de su belleza, y la bendijo en 1846 dándole el nombre de “Mater Admirabilis”. En esa  oportunidad, recomendó a la Madre Barat que enviara religiosas a fundar en Chile, donde había sido Delegado de la Santa Sede. Esa misma petición la reiteró el Obispo de Santiago, Monseñor Joaquín Larraín. Para conocer la historia de Mater Admirabilis ver AQUI

 

 

MIRADA Y ACTITUD REFLEXIVA:
interioridad

EL LIRIO:
confianza y el anhelo de un corazón puro

EL HUSO:
vocación deservicio que se expresa en la misión-trabajo

EL LIBRO:
búsqueda del conocimiento

160 años / religiosas SC en Chile (1853- hoy)

La Santa Madre tomó la decisión y envió a la Madre Anne Marie du Roussier, junto a otras dos religiosas a fundar en nuestro país. Después de un largo y aventurado viaje, finalmente llegaron a Valparaíso en Septiembre de 1853.

Pocos meses después, en Marzo de 1854, abrió el primer Colegio del Sagrado Corazón en Chile, en una casona colindante con potreros, ubicada en la calle San Isidro, que todavía existe hoy en día.

Tiempo después, la Madre du Roussier compró un sitio en la calle Maestranza, hoy Portugal, donde se edificó un hermoso colegio, actualmente sede de la escuela de Arquitectura, Diseño y Construcción de la Universidad Mayor (ver aquí). Este segundo edificio fue inaugurado en 1861. En una de sus cartas a la Madre Barat, lo describe así: "El nuevo colegio es un edificio muy sencillo, de ladrillo, rodeado de galerías con pilares de madera. Agrada mucho a los padres de familia".

La madre du Roussier que ya no era joven y estaba delicada de salud, continuó fundando colegios en el país. Para hacerlo tuvo que viajar infatigablemente, por caminos que hoy serían llamados huellas, hasta llegar a la ciudad de Concepción. Como testimonio han quedado unas acuarelas pintadas por religiosas que la acompañaron y que muestran los coches de caballos atravesando el río Lontué con el agua que les llegaba hasta los pies. Así se fundaron colegios en Talca, Chillán, Concepción y Valparaíso.

Ver en detalle la historia de la contribución de Ana du Russier a la educación de la mujer chilena AQUI

Con el pasar de los años se hizo necesario un nuevo colegio en Santiago, y en 1885, veinte años después de la muerte de Santa Magdalena Sofía, se fundó el Externado del Sagrado Corazón, en Alameda esquina de San Martín. Esta vez no se construyó, la congregación compró un conjunto de casas antiguas, unidas entre sí, lo que dio al colegio el curioso encanto de un laberinto. Frente a su heterogénea fachada estaba situada la imagen del Sagrado Corazón, recibiendo a quienes llegaban a su puerta.

Las fotos, libros de clase y documentos de la época, hablan de las numerosas alumnas que pasaron por sus salas. Entre ellas, Juanita Fernández, Santa Teresita de los Andes.

En 1956, el tradicional colegio de Alameda cerró sus puertas ya que se había construido un nuevo edificio. Esta vez, nuevamente las religiosas escogieron un terreno que colindaba con potreros, ubicado en Apoquindo. Es el edificio en que hoy está nuestro Colegio. Tras más de medio siglo, cientos de mujeres del SC has sido formadas para mirar el mundo, y vivir desde el corazón de Cristo.

Ver en detalle la historia de la presencia de la congregación del Sagrado Corazón en Chile AQUI.

Colegio SC - Apoquindo (1957)

Después de poner la primera piedra en el año 1956, el Colegio S.C. de Apoquindo comenzó a abrir sus puertas gradualmente para recibir, a contar de 1957, a las alumnas que llegaban del Colegio S.C. de Alameda.  Dos años después, esta comunidad educativa contaba con una matrícula de 720 alumnas. El 12 de junio de ese mismo año, se celebró la primera misa, que fue presidida por el P. Mariano Puga.  

 

Si bien, el 12 de octubre de 1973 las religiosas dejan la administración del Colegio, ellas procuraron mantener siempre un vínculo, siendo consultadas para el nombramiento de cargos como Directora y Encargada de Pastoral.  En marzo del año 2000, la Provincial Marta Núñez, hace explícito su deseo de una participación más activa de la Congregación en el Colegio, y así volver a dar un impulso desde la espiritualidad fundacional.  

 

Este Colegio, hasta el día de hoy, busca ser una comunidad educativa de excelencia, que en diálogo con los tiempos actuales, mire el mundo y viva desde el Corazón de Cristo; una comunidad comprometida con la formación de mujeres plenas, con un eje interno que las sostenga, unifique y les permita llegar a ser lo que están llamadas a ser (Cfr. Proyecto Apostólico RSCJ, 2012).

Nuestras Directoras

Agradecemos a nuestras directoras, mujeres que, dando lo mejor de sí, animaron al equipo de profesores y administrativos a ser fieles al sueño de nuestra fundadora Santa Magdalena Sofía. Por su dedicación y arduo trabajo, miles de mujeres chilenas han sido acompañadas por nuestro colegio a llegar a ser lo que están llamadas a ser. Las directoras de nuestro colegio desde su fundación en 1957 son:   


1957 - 1959

Consuelo Serrano rscj 

1960 - 1965

Dolores Gavira rscj
(española)

1966 - 1967
Paulina Riesco rscj 

1968 - 1973

Margarita Hurtado
Goycoolea rscj
       

1973 – 1986

Georgina
Gálvez de Reinares

1987 – 2003

María Emilia
Montes Montes

2004 - 2011

Margarita Hurtado
Covarrubias

2012 - hoy

M. Soledad
Cifuentes Cruchaga